A 7 años de la muerte de Eduardo Galeano, un "ilegal en el paraíso"

Eduardo Galeano en las galerías del Palacio Salvo. Foto: Santiago Mazzarovich/adhocFotos

El 13 de abril de 2015 falleció a los 74 años de edad el intelectual uruguayo Eduardo Germán María Hughes Galeano, uno de los autores más influyentes de la literatura latinoamericana.

Galeano, nacido en Montevideo el 3 de septiembre de 1940, publicó más de 40 obras y recibió decenas de premios, medallas y distinciones a nivel internacional.

Sus libros más conocidos, Las venas abiertas de América Latina (1971) y Memoria del fuego (1986), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos y combinan documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.

El coordinador de la Fundación Mario Benedetti, el poeta y periodista Roberto López Belloso, publicó en 2017 el lbiro "Eduardo Galeano, un ilegal en el paraíso". 

En diálogo con M24, López Belloso definió la obra de Galeano como "cuestionadora del estado actual de las cosas, de los privilegios, por lo tanto aquellos que están interesados en que esas desigualdades se mantengan, naturalmente van a cuestionar su obra".

Puntualizó que "una de las cosas importantes al pensar en Eduardo Galeano es no pensar en el Galeano de más o menos cincuenta, sesenta años, escritor consagrado que ha estado bajo los reflectores en los últimos años, sino en un Galeano de dieciocho años que era uno de los periodistas más osados e innovadores de un Uruguay que estaba en ese momento dominado intelectualmente por la generación del 45 y Galeano, con veinte años menos que todos esos popes de Marcha, de Época y de otros periódicos del momento".

El intelectual instauró en Uruguay "una nueva forma de hacer periodismo, muy emparentada con lo que en Argentina hacía Rodolfo Walsh o lo que hacía Truman Capote en Estados Unidos, es lo que lo lleva a hacer grandes reportajes en Bolivia, en Paraguay, en Uruguay, y eso es el germen de Las venas abiertas de América Latina", libro que en 2021 celebró medio siglo.

López Belloso destacó la "audacia" y "puntería" de Carlos Quijano al designar como jefe de redacción de Marcha a Galeano con diecinueve años. "Eduardo era una persona sumamente preciosita en la búsqueda del detalle y en la confirmación del dato, por lo tanto esa prosa de pequeñas viñetas que uno ve y que parece que sale naturalmente por la diosa inspiración de la pluma del narrador, en realidad tiene detrás muchísimo trabajo y esa ética del trabajo periodístico creo que la aprende con Quijano”, complementó.

“Si miramos la trayectoria de Eduardo Galeano, es una trayectoria literaria pero que tiene como género esencial la crónica y el periodismo. No olvidemos que si bien Eduardo escribe algunas novelas y algunos cuentos de ficción que están dentro de lo más olvidable de su producción, son anteriores a Las venas abiertas de América Latina, toda la obra de Galeano que tuvo un éxito a nivel mundial, traducida a más de quince idiomas con libros que son esenciales para el canon literario latinoamericano, como por ejemplo la trilogía Memorías del fuego, es de no ficción, obra de crónica, obra, en definitiva, de periodismo de alto vuelo”.

“Creo que Los nadies es una hermosa explicación de porqué Galeano establece ese vínculo, ese puente con los lectores y lectoras de cualquier parte. Creo que ahí está el manejo casi perfecto del idioma -porque afortunadamente la perfección no existe-, la capacidad de sintetizar, de decir muchísimo con pocas palabras y sobre todo la puntería para llegar a aquellos elementos que tienen que ver con las cuestiones más crudas de la realidad y presentarlo de una manera novedosa, una manera que encuentra la belleza en cuestiones tan tremendas como las que cuenta en su texto".

López Belloso destaca la influencia de la revolución cubana y la sandinista, aunque habla de un "impacto muy fuerte" de Guatemala "en los intelectuales uruguayos comprometidos" como Idea Vilariño y el propio Galeano. "Eduardo se va a la montaña guatemalteca, entrevista a los líderes guerrilleros. Creo que ahí hay un germen muy importante de su obra que indudablemente después explica muchísimo su relación tan estrecha con, por ejemplo, Rigoberta Menchú”.

“Cuba impacta sobre toda la generación del 60 y creo que la relación más entrañable que establece Eduardo es con la revolución nicaragüense, por eso también la fuertísima decepción que tiene cuando estaban aquellos primeros indicios de lo que hoy se convirtió en la tragedia nicaragüense de parte de la ex dirigencia sandinista volcada hacia un ejercicio personalista del poder y, sobre cómo impacta la obra de Galeano a la vez en los procesos políticos, creo que sobre todo con Las venas abiertas de América Latina, se transforma en un autor de referencia para entender la realidad y si bien Carlos Marx decía que ya está bien de interpretar la realidad, ahora es momento de transformarla, muy probablemente también el viejo aguafiestas estaría de acuerdo en que para transformar la realidad no deja de ser importantísimo interpretarla bien y ahí Galeano fue y sigue siendo una herramienta central”.

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