El lunes próximo Ciudadanos del Partido Colorado (PC) se reunirá nuevamente con la vicecanciller, Carolina Ache, pero esta vez junto al referente del sector, el ministro de Ambiente, Adrián Peña.
“Es cierto que en ese momento no le hice saber al canciller Bustillo de las referidas comunicaciones al subsecretario Maciel”, contó ayer Ache a sus correligionarios sobre el chat con el subsecretario de Interior, Guillermo Maciel, del 3 de noviembre.
En aquella oportunidad, el jerarca de la cartera de seguridad le había expresado a la viceministra por wasap que el narco uruguayo Sebastián Marset era "peligroso y pesado" y que sería "terrible" que quedara en libertad.
El delincuente, actualmente prófugo y buscado por Interpol, finalmente se libró de la cárcel de Dubái, donde permanecía recluido por haber intentado ingresar a Emiratos Árabes con documentación paraguaya falsa. Esto fue gracias a que el Estado uruguayo le entregó el pasaporte, lo que según el gobierno indicaba la norma.
Ache quedó en el medio de la tormenta una vez que se hicieron públicas las conversaciones, gracias a un insistente pedido que hizo el Frente Amplio (FA), primero a Cancillería por intermedio de la ley de acceso a la información pública y luego como Relaciones Exteriores se negó, a través de una solicitud de la justicia para que hiciera cumplir la norma.
Este jueves en la mañana el sector colorado de Ciudadanos habló con Ache para conocer de primera mano los detalles de su rol en este episodio del narco pasaporte.
Según reveló El País, la funcionaria reconoció no haber informado oportunamente a su jefe más directo, el ministro Francisco Bustillo.
Respecto a por qué no lo hizo, sostuvo que las consultas de Maciel fueron "informales" y que "en ese momento no parecían tener relevancia alguna para Cancillería”.
“Tomar posibles acciones ante la peligrosidad de un ciudadano no está dentro de las competencias” de su Ministerio, agregó, de acuerdo a lo consignado por el matutino.
Además, insistió que no recibió “una solicitud formal, ni siquiera informal”. Y sintetizó: “Es evidente que, si realmente se pretendían acciones concretas por parte de Cancillería, una solicitud de esa magnitud debía haber sido realizada por los canales formales”.