El mandatario brasileño prefirió pasar en una playa de la sureña provincia de Santa Catarina, ajeno a los 25 muertos y más de noventa mil desplazados por las inundaciones ocurridas en el estado de Bahía.
En la última semana de diciembre el Estado de Bahía sufrió intensas lluvias que provocó inundaciones con casi 100 mil desplazados y 25 muertos, pero el presidente Bolsonaro quiso despedir el año en una playa al sur de Santa Catarina.
Bahía queda al nordeste de Brasil y su gobernador es del Partido de los Trabajadores (PT), Rui Costa.
Ante esta situación Argentina ofreció ayuda humanitaria para auxiliar a las víctimas, informó Página 12 el 30 de diciembre.
Bolsonaro rechazó la ayuda y explicó que las Fuerzas Armadas de su país ya estaban asistiendo a la población bahiana.
En su cuenta de Twitter, Bolsonaro publicó: "El fraterno ofrecimiento argentino, por muy preciado que es para Brasil, ocurrió cuando las Fuerzas Armadas, en coordinación con Defensa Civil, ya estaban prestando ese mismo tipo de asistencia a la población afectada, incluido con el apoyo de tres helicópteros del Ejército. Por esa razón, se evaluó que la ayuda argentina no era necesaria en ese momento, aunque podría ser activada oportunamente, en caso de que las condiciones se agraven".