El senador del Frente Amplio (FA), Daniel Caggiani, dijo que la renuncia de la vicecanciller, Carolina Ache, termina confirmando parte de lo que la coalición de izquierda sostenía cuando se hizo pública la trama del narcopasaporte de Sebastián Marset.
El narco uruguayo estaba preso en Dubái por intentar ingresar a Emiratos Árabes con documentación falsa paraguaya y el pasaporte que le tramitó el Estado uruguayo le posibilitó salir de la cárcel. Actualmente está prófugo de la justicia.
Para el gobierno esto fue un trámite formal, aunque con las conversaciones entre Ache y el dos de Interior, Guillermo Maciel, en el que el jerarca de la cartera de seguridad le advierte a la ex funcionaria de Relaciones Exteriores que Marset es un narco peligroso y que sería terrible que quedara libre, "salta a luz que las autoridades nacionales estaban en conocimiento que Marset era un narcotraficante".
"No se le puede poner todas las fichas de la responsabilidad a una integrante de la Cancillería. Hay más responsabilidades de orden político y penal. Los ministros (de Interior y Relaciones Exteriores) y el subsecretario de Interior", agregó.
Y prosiguió: "Que el propio Ministerio de Interior ayude a la Policía paraguaya a investigar a un narcotraficante y al mismo tiempo le dé un abal, que es el pasaporte, para salir de una cárcel y que hoy se encuentre prófugo, sin duda es una contradicción importante y creo que".
Caggiani adelantó que este tema amerita una convocatoria al Parlamento de las autoridades gubernamentales.
"Es muy extraño que el presidente de la República siga respaldando a las autoridades nacionales y al mismo tiempo una tenga que presentar renuncia porque su propio grupo político no la apoya. Este no es un caso cerrado. Hay más información para recibir", sintetizó.