El Mides les arma la bolsa de trabajo y hace de ´Gallito Luis´ a empresas que abren cupos laborales para beneficiarios de programas de asistencia, advierten los trabajadores

Ministro de Desarrollo Social, Martín Lema. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

Los trabajadores del Mides están movilizados en defensa de los puestos de trabajo que no cesan de perder desde marzo de 2020 y en contra del cierre sucesivo de una decena de programas de asistencia y del achique de otros, advirtió la secretaria de la Unión de Trabajadores, Lucía La Buonora. 

La Buonora denunció en INFO24 que en la órbita del Mides “vamos cerca de diez programas cerrados” desde el cambio de gobierno, “y los otros han sufrido muchas reconfiguraciones que han mermado mucho la calidad de los servicios públicos y tienen consecuencias directas; por un lado en la atención directa y en los servicios que brindamos”, y por otro “en nuestras fuentes de trabajo, porque quienes no perdimos el trabajo tenemos menos horas de atención” y “menos recursos para brindarle a la población”.

Y las autoridades “han definido distintos instrumentos de tercerización que realmente impactan en la calidad de lo que se brinda y en lo que el Mides promueve, poniendo muy en jaque los objetivos mismos del Ministerio”.

Mientras que con el cierre del Socat se pierden unos 150 puestos de trabajo directos en todo el territorio nacional, en “Uruguay Trabaja (…) ya hay más de 450 sin sus puestos de trabajo”, mientras que “en Jóvenes en Red (…) hubo cerca de 20 pérdidas de fuentes laborales”, citó como ejemplos.

En cuanto al deterioro de la atención y de la cobertura asistencial que se deriva de la destrucción de dichas fuentes laborales, La Buonora recordó que “estamos hablando de la población más vulnerable de nuestro país, y además de servicios que llegan a barrios donde el Estado habitualmente no accede o donde el mercado tampoco; por ejemplo, los Socat están en barrios donde muy habitualmente no hay otros servicios, no hay transporte, no hay saneamiento, el Estado no tiene otra forma de acceder a ir, más allá de los técnicos y técnicas del Mides o el Socat, que además genera ese vínculo con la Escuela, con el CAIF, con la Policlínica en caso que haya”.

La dirigente también cuestionó al “ministro” Martín Lema porque “dijo la semana pasada que es una política pública” generar que “algunas personas beneficiarias del Mides van a pasar a tener cupos laborales en algunos supermercados”; esto significa “que el Mides no está desarrollando una política social” sino que “una empresa está haciendo algo y el Mides le está haciendo de ´bolsa de trabajo´, le está haciendo de ´Gallito Luis´; (…) decir que esto sea barato” en términos de supuesta gestión “no es bueno en sí mismo, a veces es simplemente que está bajando la calidad del servicio”.

Reseñó la lista de “muchísimos programas que abarcan a una franja muy grande” de población especialmente necesitada y que “cerraron” desde el año pasado, y recalcó que “aquellos programas que quedaron (…) fueron reconfigurados de manera tal que quienes los siguen desarrollando están muy sobrecargados”, por ejemplo “se quitaron muchas horas de técnicos”.

“Estamos muy preocupadas por nuestros puestos de trabajo pero sobre todo porque vemos que la población con la que trabajamos aumenta y a la vez vive en condiciones cada vez más precarias”, realidad que a partir del año pasado se ve en “la cantidad de personas que comen en ollas populares”, la cual “realmente es muy grande porque el Estado no da respuestas”, apuntó.

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