El exjefe de Estado, José Mujica, contó a Nada Que Perder de M24 que en los actuales tiempos los sistemas políticos están atravesando un “divorcio” con aspectos formales institucionales a los que pidió “cuidar las formas” y adelantó que existe el compromiso del presidente brasileño de visitar Uruguay en enero por unas horas.
En diálogo con Nada Que Perder de M24, el expresidente de la República, José Mujica, dijo al respecto del viaje que realizó a la asunción de Lula como presidente de Brasil, en conjunto con el jefe de Estado Luis Lacalle y el ex mandatario Julio María Sanguinetti, que este hecho busca "contribuir a fortificar la imagen del país en el exterior, porque nos preocupa esa tendencia contemporánea, que se da en todos los sistema políticos, a un divorcio de carácter fundamental donde se llega a los extremos de lo que pasó en Brasil que el expresidente (Jair Bolsonaro) se fue, el vicepresidente se fue, tenían que discutir quién entregaba la banda presidencial, cuestiones penosas, fantásticamente ridículas que habla de la enfermedad de los sistemas políticos".
Mujica indicó que puede haber diferencias de contenido, pero señaló que hay que "cuidar ciertas formas que garantizan que las instituciones se respetan y acompasan, porque de lo contrario la democracia representativa, que no es perfecta - por ahora no hemos encontrado una cosa mejor - se pueda sostener y mantener, en una época donde están apareciendo supra poderes más allá del Estado, como enormes compañías que manejan el mundo digital, como el sistema financiero internacional".
El expresidente opinó que, en este sentido, era importante que "este pequeño país se diferenciara (...) porque a veces, una foto y un gesto vale más que mil palabras".
Mujica consideró que "el plato fuerte" era él, porque los manifestantes que asistieron a la asunción presidencial son lo que habían votado a Lula, con quien mantiene una relación, a la vez que recordó haber participado en San Pablo de la última parte de la campaña del ahora presidente de Brasil por tercera vez.
"El afecto nos rodeaba en todas partes, lo que es una distinción para el Uruguay. Esto significa un progreso material, concreto. Significa un gesto diplomático que puede influir y el compromiso de que Lula va a pasar por el Uruguay. Tiene que venir el 24 a la Argentina. Hoy tienen una reunión con Alberto Fernández (presidente argentino). Va a pasar y va a estar acá algunas horas en el Uruguay", contó el expresidente uruguayo.