Una parte importante de la reducción del déficit fiscal fue por la caída del salario real, indicó gerente de CPA Ferrere

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

En la presentación de cifras oficiales este martes 15 por la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, “se podrían haber mostrado cifras de inflación” que faltaron, y “gran parte de los 40.000 puestos de trabajo” que según la jerarca “se crearían en el promedio de 2022 ya se crearon” en 2021, por lo que serán “10.000, 15.000”, dijo el economista Nicolás Cichevski, gerente de CPA Ferrere, en Nada Que Perder de M24.

Cichevski repasó los números presentados en la víspera por la ministra y realizó comentarios generales sobre estos antes de señalar que a su parecer “se podrían haber mostrado cifras de inflación”, que faltaron en la rueda de prensa, pero cabe “tener en cuenta que el combate a la inflación o todo lo relativo a la política anti-inflacionaria del Estado está en manos del Banco Central y no del Ministerio, por tanto ese capítulo no necesariamente tendría que haber estado arriba de la mesa porque no es propio de la gestión del Ministerio; y es verdad que, naturalmente, es quizá la variable más desalineada con las previsiones que tenía el gobierno un año atrás”, apuntó.

Arbeleche anunció una probable corrección al alza de la previsión oficial de expansión del Producto Interno Bruto para 2021 de 3,5% a 4,5% en principio; para el entrevistado “hay dos ejes centrales que explican ese mejor desempeño” y el primero que mencionó fue “un contexto externo” que si bien “ya era bueno, resultó bastante mejor y más persistente que lo previsto; acá es donde todo el sector agroexportador se benefició y ya superó con creces los niveles pre-pandemia”; asimismo “tenemos, y ya lo teníamos de antes, el desempeño de las obras vinculadas a la planta de UPM, que aportaron cerca de 1 punto porcentual de crecimiento”; sin embargo, “lo que más impactó en la mejora de las expectativas y del desempeño de la economía” radica en “la recuperación” general de ésta “y del comercio y los servicios” en particular, “bastante más rápida que lo previsto y eso tuvo su reflejo en el mercado de trabajo” por ser ambos sectores de actividad económica “más intensivos en empleo” que otros.

“Respecto al mercado laboral”, para el cual la ministra pronosticó la creación de 40.000 empleos nuevos durante 2022, “hay que tener cuidado cuando se hacen comparaciones promedio anual o mensuales porque en el promedio anual, como mencionaban ayer, se recuperaron creo que 50.000 puestos de trabajo, el 80% de los que se habían perdido (durante 2020), pero eso es porque estamos comparando el promedio del año, en donde tuvimos un primer semestre bastante malo en términos laborales y un segundo semestre muy bueno; entonces al cierre de 2021 gran parte de los 40.000 puestos de trabajo que se crearían en el promedio de 2022 ya se crearon”; es decir, “respecto a la situación de diciembre de 2021, o sea el último dato que tenemos, las cifras que presentó el Ministerio (…) implican una creación adicional de 10.000, 15.000 puestos de trabajo; que cuando uno vaya a comparar -si es que eso efectivamente sucede- el promedio de 2022 contra el de 2021 van a terminar siendo 40.000 puestos”, puntualizó.

Acerca de la disminución del déficit fiscal destacada por Arbeleche, Cichevski apuntó entre otros elementos que “no se puede negar que una parte importante de la reducción del gasto, excluyendo el ´Fondo Coronavirus´, estuvo vinculada a la caída en el peso de las pasividades por la caída que había tenido el salario real; recordemos que las pasividades, que son casi un tercio de todo el gasto público del Uruguay, o sea es un número muy relevante, se ajustan en base a la evolución de los salarios en el año anterior; entonces, en 2021, como en 2020 habían caído los salarios, las pasividades cayeron en términos reales; lo mismo sucederá en 2022, y como es un componente muy grande del Presupuesto del Estado, eso naturalmente tiene un efecto importante en el balance final”, subrayó; y también en la misma dirección, “las remuneraciones, en particular a inicios de 2021 se ajustaron por debajo de la inflación, y eso también tiene un componente relativamente relevante a la hora de pasar la raya final”.

Pero ese mayor equilibrio en los números del balance entre ingresos y egresos financieros del Estado a costa del poder adquisitivo de la población perceptora de ingresos fijos, probablemente se desequilibre y así vuelva a crecer el rojo en la variable predilecta del oficialismo; y esto porque “una vez que se revierta la caída del salario real que tuvo lugar en 2020 y 2021, estos factores van a comenzar a presionar al alza en el resultado fiscal (…); este dilema que va a enfrentar el gobierno” deviene de que “si desea que la recuperación del salario real sea más progresiva para no afectar las cuentas públicas, de cara al año electoral va a tener su impacto porque los ingresos de la población y de los hogares son bastante importantes de cara a las elecciones, ese dilema lo va a enfrentar en mayor medida el año que viene”.

Sobre la inversión pública, la secretaria de Estado resaltó que en 2021 aumentó 10%, y Cichevski anotó que “si uno compara 2021 contra el 2020 (…) en todos los casos va a haber crecimiento pero no podemos obviar que la inversión pública en términos históricos está en niveles bajos”; y añadió: “no hay nada arriba de la mesa de cara a 2023, 2024, 2025 que haga pensar que la inversión pública” estará “en niveles por encima de los actuales”.

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