En un hogar donde ingresan 50.000 pesos al mes, el descuento del IVA mínimo en panificados y el asado equivalen a un ahorro mensual que no alcanza a los 200 pesos, analizó el senador frenteamplista Daniel Olesker en un documento que explica las consecuencias de las decisiones que tomó el Gobierno para frenar la inflación que, en marzo, llegó a 9,38%.
La actual inflación no se origina por la expansión del consumo. Olesker observa en su texto los efectos del traslado a los precios locales de la disparada internacional de los commodities. También mencionó los efectos de la guerra entre Ucrania y Rusia. Pero subrayó el aumento de los combustibles: el gasoil aumentó 34% en diez meses, la nafta súper un 28% y el supergás un 20%.
Por otra parte, el senador indicó que, mientras la zafra de soja de abril de 2021 accedió a beneficios en las tarifas, los hogares no.
La puja en los mercados para remarcar precios es el último motivo que expuso Olesker, facilitado por el poder oligopólico de pocas empresas en las cadenas de producción, distribución y comercialización de alimentos y bebidas.
Medidas del Gobierno fueron ineficaces y atacan al consumo
Entre las medidas aplicadas por el Gobierno, Olesker señaló las 5 subidas de la tasa de política monetaria. Pero fue calificada como una mala medida por el economista, porque este es un recurso efectivo si el problema es la demanda interna, una cuestión que no explica el alza actual de precios. Por el contrario, la medida es mala porque contrae a la economía y reduce el consumo interno.
En cuanto a las medidas para operar en los precios finales, recordó dos: la exoneración del IVA mínimo al asado y a los productos panificados. Una reducción del IVA mínimo tiene un impacto de ahorro en las economías hogareñas del 0,38%: en un hogar con 50.000 pesos de ingresos, ahorró 190 pesos por mes, en el marco de una economía con inflación y con una medida que será válida solamente para un mes.
Aumentos salariales de enero serán absorbidos por la inflación en pocos meses
Olesker también indicó que las tres cuartas partes del aumento a los funcionarios públicos otorgado en enero ya se los llevó el incremento de precios. En el caso de los trabajadores del sector privado, en tres meses se superó toda la inflación proyectada para seis meses. El inicio de la recuperación salarial en 2022 será, una vez más, una promesa incumplida por el Gobierno y es altamente probable que el salario real caiga por tercer año consecutivo, alertó el senador.
Por estos motivos, Olesker propone que se adelanten los ajustes salariales de junio de los funcionarios públicos y las jubilaciones, además de convocar a los Consejos de Salarios para adelantar los correctivos salariales sin aguardar a las fechas estipuladas en los convenios.