La selección argentina de fútbol, campeona del mundo este domingo 18 tras vencer a Francia en la final de la Copa de la FIFA en Catar, arribó a la capital de su país para iniciar un recorrido por Buenos Aires cuya duración fue estimada en 8 horas. Más de un millón de personas se agolpó sobre el Obelisco, del total de 4 millones que contabilizaron las autoridades al momento. Los jugadores recurrieron a helicópteros para desplazarse.
Sin escenarios, postas o paradas, excepto en el Obelisco, la ruta de la selección por las calles de Buenos Aires estará llena de argentinos que buscarán estar lo más cerca de la Copa del Mundo de la FIFA y de los ídolos que la conquistaron. Lionel Messi, Lionel Scaloni y los integrantes de la selección saludaron durante toda la jornada a los hinchas y simpatizantes del fútbol, una de las pasiones más importantes de la cultura argentina.
La población se volcó hacia las calles. Todas las líneas de subte están interrumpidas. Colapsó el plan de seguridad, que no pudo ofrecer más garantías a los jugadores, quienes recurrieron a helicópteros para trasladarse porque los argentinos llenaron las avenidas. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, pidió perdón por redes sociales por la modificación, que impedirá el saludo de los campeones del mundo con los fanáticos concentrados en el Obelisco.
Uno de los debates principales de la organización fue el recorrido de la caravana. Hasta el mediodía, el bus que traslada a los campeones del mundo se dirigiría hacia avenida Riccheri, avenida General Paz hasta Lugones, avenida 9 de Julio, Obelisco, la autopista 25 de Mayo y el complejo de la selección argentina en Ezeiza. Hay versiones que señalan una parada en la Casa Rosada, para utilizar el amplio balcón y saludar a los fanáticos del fútbol.
El otro debate de la jornada fue sobre la decisión política de decretar feriado nacional para recibir a los campeones del mundo. Integrantes de la oposición criticaron esta medida porque la entienden contraria a la “cultura del trabajo” y el hecho de instalar un feriado a nivel nacional cuando los festejos solamente se desarrollarán en la capital federal.
Otro de los puntos álgidos de la opinión pública argentina se concentra en el costo de la nueva camiseta, que saldrá al mercado un día después de navidad con las tres estrellas bordadas y el escudo especial que la FIFA autoriza a incluir en las camisetas de los seleccionados campeones del mundo vigentes. A esto se suma lo que llaman el “gorro pescador ‘Piluso’”, en referencia al personaje infantil que popularizó Alberto Olmedo décadas atrás.