Así fue calificado por ambos presidentes ruso y chino, Vladímir Putin y Xi Jinping, respectivamente, frente a la nueva alianza de la OTAN, en un mensaje dirigido a Estados Unidos.
“Las partes se oponen a una nueva expansión de la OTAN” y “piden a la Alianza Atlántica que abandone las posturas ideológicas de la Guerra Fría”, señalan ambos Gobiernos en la declaración conjunta emitida tras la reunión, consigna El País de Madrid.
Además, los presidentes de las dos potencias economómicas y militares rechazan la creación de “bloques cerrados” en Asia de Pacífico, donde afirman "seguimos muy atentos al impacto negativo de la estrategia indo-pacífica estadounidense en la paz y la estabilidad en esta región”.
Tanto Rusia como China se comprometen a aumentar la cooperación entre sí respecto a lo que interpretan como “injerencias extranjeras”.
Asimismo, denuncian que "ciertos países” intenten imponer sus “estándares democráticos” a otras naciones, a la vez que expresan preocupación por el “avance de los planes de Estados Unidos para desarrollar una defensa global de misiles y desplegar sus elementos en varias regiones del mundo, combinados con una mayor capacidad de armamento no nuclear de gran precisión para desbaratar ataques y otros objetivos estratégicos”, publica el medio español.
Ucrania no fue mencionado en el documento ruso-chino, aunque China señala que se suma a la “formación de garantías de seguridad a largo plazo vinculantes legalmente” en Europa.