“Hubiera sido posible obtener un camino hacia el cese de forma menos abrupta, y que no impactara en la atención de los usuarios, así como en la situación laboral de los trabajadores, si se hubiera contado con la colaboración del Estado”, dice la sentencia del juez de Concursos de primer turno, Leonardo Méndez, sobre el final de la crisis de Casa de Galicia, mutualista que cerró sus actividades este miércoles 23.
“El flujo de fondos a la finalización del mes en curso arroja un saldo negativo de 100 millones de pesos”, con lo cual “se impone transitar el camino hacia el cese inmediato de actividades”, dice el texto de la sentencia publicado por El País.
El rol del Ministerio de Salud Pública fue particularmente identificado por el magistrado. Además de criticar la disposición de los interventores que instaló el ministerio para administrar a la mutualista, quienes no colaboraron con los síndicos como dice el documento judicial, Méndez reprochó la falta de pago del Estado a Casa de Galicia, a quien debe 30 millones de pesos, de total de deudas por 100 millones.
Había un crédito pre aprobado del Banco República que requería la habilitación de la Junta Nacional de Salud, que nunca llegó. La falta de autorización al crédito impidió el pago de los salarios y, finalmente, los trabajadores pararon sus actividades laborales, cuestión que aceleró la decisión por el cierre, según consta en los documentos judiciales.
“Como expresa la sindicatura, el MSP no cumplió con su deber de colaboración con el órgano concursal y, por ende, con la administración de justicia”, manifestó el juez en el texto firmado este miércoles 23. No hubo transición entre la tarea de los interventores de Salud Pública con los síndicos instalados por el Poder Judicial. “Tanto fue así que el MSP ni siquiera facilitó a la Sindicatura los informes realizados durante la intervención administrativa por los interventores por esta designados", agregó.
La atención ambulatoria en Casa de Galicia fue suspendida. El resto de actividades asistenciales proseguirá. Los trabajadores no médicos continuarán con sus labores hasta el 1º de enero.