Si China hiciera un TLC con Uruguay es más lo que pierde que lo que gana, el Mercosur es más interesante, señaló analista Carrau

La delegación uruguaya que visitó China la semana pasada y que encabezó el presidente Luis Lacalle suscribió una declaración de Asociación Estratégica Integral, no un Tratado de Libre Comercio (TLC) como el que quiere el mandatario por fuera del Mercosur, asunto que la analista Natalia Carrau desarrolló en INFO 24.

Carrau alertó que la política exterior del gobierno es “sin rumbo, no se sabe muy bien hacia dónde se va, y en general se va hacia afuera del continente y no se está mirando” dentro de la región.

Recordó que “este planteo de un TLC en la región era un punto de choque porque Uruguay lo estaba planteando como Uruguay, de manera bilateral, y ahí hay compromisos establecidos en la política externa (del Mercosur) y en la forma en que se comercia con el resto del mundo que son establecidos intra-bloque y en el bloque, y eso no era lo que estaba privilegiando Uruguay”.

Más allá del acuerdo firmado ahora, “no está nada claro qué va a suceder en ese sentido, porque además China no ha publicado nada en sus portales al respecto; el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores no menciona el TLC, habla de la iniciativa de la Franja y la Ruta, de elevar las relaciones bilaterales, habla de los lazos comunes, pero no especifica nada sobre eso”, apuntó.

Carrau explicó que “China nunca va a decir ‘no, no’, nunca va a dar una respuesta negativa a la iniciativa, pero porque es parte de la diplomacia china; pero yo realmente creo que eso está bastante más lejos y que no hay una intención china de insertarse en la región rompiendo un bloque a partir de un TLC con Uruguay”.

Si China hiciera un TLC con Uruguay “es más lo que pierde que lo que gana, y el mercado del Mercosur va a ser más interesante”.

La columnista subrayó después que “pensando en la hipótesis de un relacionamiento más profundo vía un TLC con China, no conocemos cuáles son las condiciones con las que negocia China ese tipo de tratados; sí sabemos que los tratados dan preferencias arancelarias y que pueden ser interesantes para colocar más producción, pero no conocemos cuáles son los contenidos”.

“La tendencia en el mundo, los que firman Estados Unidos y la Unión Europea son agresivos en cuanto a sus compromisos y a las cláusulas, son agresivos y exigentes respecto a qué implican para un país en desarrollo que tiene una apuesta de transformación social, porque hipotecan; no son solo rebajas arancelarias” sino “desregulaciones en mercados enteros, en sectores estratégicos”.

Por lo tanto “hay algunas luces de alerta”, alertó la entrevistada.

En el gobierno se repiten los “anuncios grandilocuentes respecto a considerados ‘triunfos’ pero nada se concreta en los hechos, y hay una densidad muy baja y muy pobre de discusión política sobre lo que implica para Uruguay dar estas negociaciones en el exterior y con actores tan trascendentes como China”, cuestionó la analista.

 

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