Si perdemos el referéndum ´nos van a pasar la aplanadora´, nos lo dijo así el propio presidente de ANCAP”, advirtió Gerardo Rodríguez de Fancap

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

El gobierno actúa con “desconocimiento de la voluntad popular expresada por un porcentaje altísimo de la población en el año ´92 cuando el pueblo dijo claramente que no se privatizaban las empresas públicas”, pero a fin de “lograr el mismo objetivo” en ANCAP transita “un camino diferente” que pasa por “desmantelar” el ente “porque si no puede hacer políticas sociales y productivas se va a transformar en una cáscara vacía”, alertó el presidente de la Federación de trabajadores (Fancap), Gerardo Rodríguez, en INFO24.

Rodríguez informó que entre los trabajadores de ANCAP y de ALUR “las preocupaciones son varias” por las decisiones que adopta el gobierno y “se enmarcan en lo que nosotros definimos como proceso de desmantelamiento de ANCAP, que pasa por varios ejes”; entre estos mencionó “el cierre del emprendimiento productivo de Belén”, “el cierre de la planta de biodiesel de Capurro”, “la decisión de entregar el barco ´Malva H´”, “en los servicios de combustibles en los aeropuertos de Carrasco y de Laguna del Sauce directamente se está retirando el sello ANCAP”, “y también se comienza a transitar un camino de privatización de la industria cementera estatal”.

Hay así “mucha incertidumbre, cientos de puestos de trabajo en peligro y áreas estratégicas que si es por la voluntad del gobierno van a desaparecer; nosotros estamos resistiendo esa situación (…) con movilización en la calle” y “apostando mucho a concientizar los lugares donde se desarrollan estos emprendimientos”, en algunos “con el SUNCA”; además Rodríguez alertó contra las severas consecuencias laborales, económicas y sociales en general que producirá en cada ámbito local una asociación de ANCAP con empresas privadas en las unidades productivas de “Lavalleja y Paysandú”.

Después cuestionó al gobierno porque su orientación para las empresas del Estado implica “un desconocimiento de la voluntad popular expresada por un porcentaje altísimo de la población en el año ´92 cuando el pueblo dijo claramente que no se privatizaban las empresas públicas; y en el 2003 cuando se pretendió asociar, que era prácticamente lo mismo y la gente se expresó mayoritaria y contundentemente a favor de mantener ANCAP estatal y pública y de mantener también el monopolio de los combustibles; y hoy se insiste con eso, y al pasar la industria cementera estatal a manos privadas lo que se está haciendo es desconociendo esa voluntad popular”.

Pero ahora “hay formas nuevas” de operar a favor de tales objetivos desde el campo del capital y la derecha política, “ya no se habla de privatizar ni de asociar a ANCAP en su globalidad” con los capitales privados, “en este caso lo hacen solo con el portland” porque aquello “tiene mala prensa; se busca lograr el mismo objetivo a través de un camino diferente” que pasa por “desmantelar, por sacar la esencia del ente porque si ANCAP no puede hacer por ejemplo políticas sociales y productivas, si no puede cumplir con el rol para el que fue creado, se va a transformar en una cáscara vacía, y entonces ahí ya no tiene razón de ser”; y para esto “se creó un ´factor X´” -referido a la estructura de costos del ente- con el cual “se está matrizando en la cabeza de la gente” que supuestamente “hay 3 pesos que pagamos con el combustible que son ineficiencias o sobrecostos (…); y en ese ´factor X´ se incluyó el subsidio al supergás, el subsidio a los biocombustibles, el subsidio al flete para que el combustible llegue a todos los rincones del país al mismo precio, el subsidio implícito a la industria cementera por la falta de inversiones; si yo estoy hablando de sacar todo eso e ir disminuyéndolo hasta hacerlo desaparecer, lo que estoy diciendo es que ANCAP no va a ser más instrumento para llevar adelante esas políticas sociales y públicas; esto está enmarcado dentro de una concepción ideológica determinada: lo que para el gobierno es un sobrecosto, para nosotros es una política social, por ejemplo vender el supergás más barato; no es un sobrecosto porque ANCAP sea ineficiente, es una política social que se vehiculiza a través de ANCAP; está claro que hay dos concepciones ideológicas contrapuestas”.

Y esta concepción social, pública y nacional de las empresas y los servicios del Estado “sin lugar a dudas” se defiende conquistando una victoria en el referéndum anulatorio de 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC), “este es el corazón, es la lucha, la batalla más importante” contra la concepción privatizadora; “si perdemos el referéndum ´nos van a pasar la aplanadora´, nos lo dijo así el propio presidente de ANCAP, no es algo que está en nuestra imaginación, directamente te lo dicen; y si para muestra alcanza un botón, el hecho de que no suban los combustibles es por las 800.000 firmas, hay que ser muy ingenuo para pensar, comerse el verso ese de las ´ganancias extraordinarias´” de ANCAP por las abultadas e inusuales compras de combustible que está haciendo UTE para producir en centrales térmicas la electricidad que le está vendiendo a Brasil a precios muy altos.

“Es muy grosero todo esto que inventaron, la gente no es tonta, (…) la subestiman, gobiernan desde una soberbia importante, se creen más inteligentes que el resto, nos meten todos estos versos y piensan que la gente no se da cuenta y va a ir a votarlos, a reafirmar lo que nos proponen para desmantelar a las empresas públicas; (…) es muy burda la maniobra y nuestro pueblo va a saber estar a la altura de nuestra mejor historia” en el referéndum anulando los 135 artículos, anticipó el presidente de Fancap.

“Los uruguayos no se olvidan” de que, desde el gobierno, “hace seis meses hablaban de que había que tener transparencia” y aseguraban que “con este criterio ´técnico´” para definir los costos y los precios “la gente se podía quedar tranquila de que iba a saber a cuánto iba a estar el combustible”; sin embargo “la experiencia demostró que cuando se puso en riesgo la LUC volvieron al criterio” denostado previo, “ya quedó de lado la transparencia y se están manejando con una arbitrariedad, con una manipulación de los datos, en función de conseguir un objetivo político; si no hubiésemos juntado las 800.000 firmas (…) hubiese aumentado el combustible los dos meses anteriores” y también “hubiesen ido a aumentar ahora a fin de mes”.

“Lo que está pasando en este momento es una transferencia de recursos de UTE a ANCAP, en otras palabras se está capitalizando a ANCAP para no subir los combustibles; en el 2015 se hizo un alboroto bárbaro con la capitalización de ANCAP, ¿qué hubiese pasado si ese dinero lo hubiese puesto la UTE?, ¿no era una capitalización? Bueno, en este momento lo que está sucediendo es eso, las ganancias extraordinarias de UTE se transfieren para que ANCAP no tenga que ajustar sus tarifas”, recalcó.

En el gobierno “tienen bien claro en primer lugar que fracasó el camino que proponen, del PPI” (´precio de paridad de importación´) y “en segundo lugar saben que si siguen por ese camino van a perder el referéndum por goleada; y por eso manipulan las cifras, pero la gente no es tonta”, subrayó.

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