Este lunes 10, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, calificó como “un problema” la negociación entre Uruguay y China para la firma de un tratado de libre comercio. La intención de Luis Lacalle Pou, a favor del diálogo unilateral con países por fuera de la región, comenzó en febrero de 2021, con una visita a Brasilia, y finalizó con el condicionamiento a la baja del arancel externo común atado a la apertura comercial uruguaya.
La “diplomacia presidencial” fue la etiqueta que presentó el gobierno uruguayo para bautizar las reuniones del presidente Lacalle Pou con su par argentino, Alberto Fernández, en noviembre de 2020, con Jair Bolsonaro, en febrero de 2021, y con el paraguayo Mario Abdo, también en febrero del año pasado.
Con Bolsonaro fue en Brasilia, el 3 de febrero. “El próximo paso en el mundo moderno es la flexibilización para que cada país, aun perteneciendo, pueda avanzar”, exclamó en la conferencia de prensa posterior a la reunión.
Nada de eso ocurrió. La intención declarada de Uruguay y China por firmar un tratado de libre comercio en el menor plazo posible tensionó la relación con todos los integrantes del Mercosur. El momento más explícito fue con Argentina, en la cumbre que celebró los 30 años del bloque regional, Lacalle Pou sostuvo que el Mercosur no podía ser “un lastre” para las necesidades de apertura comercial. Fernández invitó a su par uruguayo a “abandonar el barco”.
Cuando llegó la formalización de la solicitud para abrir negociaciones con China a distintas velocidades, el país más pequeño del bloque la rechazó: "Paraguay sigue sosteniendo su posición de ser fiel a lo establecido en el tratado fundacional y en el protocolo de Ouro Preto". Es decir, la negociación al unísono de todos los integrantes del acuerdo.
Ahora, Bolsonaro declaró a la radio Sarandí, de Rio Grande do Sul: “El tema Mercosur es siempre inestable, con sus pros y contras. En este momento Uruguay quiere comprar todo lo que viene de China directamente, independientemente de la cláusula de barrera. Es un problema que estamos enfrentando”. Así se expresó el mandatario brasileño, según publica este jueves 20 el semanario Búsqueda.
La situación tensionó al máximo la relación entre los países. Pero también en la interna de la cancillería. Búsqueda asegura que la relación entre el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo, y el embajador uruguayo en Brasil, el colorado Guillermo Valles, es mala. El diplomático no tuvo participación en los movimientos del Poder Ejecutivo.
Tampoco está el estudio de prefactibilidad de un tratado comercial sinouruguayo. Ahora se extendió el plazo de presentación que, en principio, sería a finales del año pasado y quedó para “el primer semestre del año”.